martes, 29 de marzo de 2011

NARRATIVA CLASICA


Las mil y una noches y El ladrón de bicicletas

Dos grandes producciones que hacen parte de la narrativa clásica y consideradas obras maestras son el cuento “Las mil y una noches” y la película italiana “El ladrón de bicicletas”.
A través de estas dos grandes obras pude apreciar las características principales que componen la narrativa clásica y como esta logra producir su encanto en el lector/espectador.
Lo primero que notamos en una narrativa clásica es que la historia contada se desenvuelve linealmente, sin saltos en el tiempo, su estructura se basa en un inicio, desenvolvimiento y un final. Al inicio de la historia se plantea una trama, y esta se mantiene hasta el final de la obra.
Creo que las principales características que podemos ver en las narrativas clásicas es, primero que  los hechos ocurren en espacios realistas, es decir, estos lugares existen en nuestra realidad y segundo  los personajes que se retratan en la historia son convencionales, estereotipos,  poseen rasgos, características y comportamientos generales o ya conocidos por todos para cierto tipo de persona. Como ejemplo tenemos el cuento las mil y una noches donde en lugar que ocurre los hechos es Bagdad, una ciudad real, los personajes se comportan tal y como esperaríamos, el califa es el supremo mandatario, juzga a su parecer, la población es sumisa, cumplen lo que se les ordena, no se revelan. Lo mismo ocurre en “El ladrón de bicicletas”, los hechos ocurren en la Italia de la posguerra, un periodo por el cual Italia verdaderamente paso, los personajes en la historia asumen un patrón de comportamiento que se esperaría tuvieran las personas que pasaron por esta época: el protagonista es de la clase obrera, lucha por un trabajo, se preocupa por el bienestar de su familia, haría lo que fuera por mantener cierta estabilidad en su vida, etc.
Pero lo grandioso de la narrativa clásica, es que al final otorga al lector/espectador una enseñanza de vida reflejada en el desenvolvimiento de la historia narrada, como podemos ver el  ladrón de bicicletas, en donde en La escena final el protagonista se encuentra en un dilema moral al verse lanzado a convertirse él mismo en un ladrón, vemos al hombre en lucha con la tentación de el robo de una bicicleta, que le traería la solución a todos sus problemas, este decide finalmente robarla pero es perseguido y, alcanzado por un grupo de personas que le dicen  “ladrón de bicicletas”, sólo lo salva del castigo las suplicas que hace su hijo frente a los otros.
Esto causa en nosotros una sensación de reflexión, en mi caso, la metáfora que queda a mi vida es que en nuestra larga búsqueda por una subsistencia en este mundo hostil lo único que al final nos queda y lo que nos da la fuerza para seguir son las relaciones con nuestros seres queridos y la lucha por mantenernos juntos.


LEONARDO ANDREY RENTERIA CALDERON

1 comentario:

  1. Bien por el comentario pero no hace análisis del tiempo, el espacio, los personajes, el narrador y el final.

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